lunes, 28 de mayo de 2012

Feliz Cumpleaños Dr Felipe Nieri - Bugiardi Noi de Umberto Bálsamo - Roma

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Edita Dr Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

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sábado, 21 de abril de 2012

Gloria y el Chinito - Helwa Calvo Soriano

La Granja de Puente Piedra de don Víctor Fuentes Soriano

La añorada granja de Puente Piedra, tantos recuerdos, tantos momentos felices. Hoy quiero contarles sobre un chanchito especial y sobre Gloria, es mi prima, pero siempre la consideramos como nuestra hermana, ya que mi mamá siempre nos hizo verla y quererla como tal, desde que éramos muy pequeños.
Hay un cerdito rosado y travieso que es su mascota preferida desde que nació y sin duda hay mucho de pena en ese cariño, porque el pobrecito es marginado por sus hermanos; ya lo contaré con más detalle más adelante.

Chanchitos

La granja es muy grande y de todos los animales que hay en ella, los más numerosos (después de las palomas) son los chanchos, hay más de cien y son tan gordos, grandes y chillones que no podemos dejar ir a verlos; pero hoy, nuestra principal atracción son los pequeños recién nacidos, tan tímidos, sonrosados y casi ciegos, son lindos realmente.
Todos los días vamos a los chiqueros muy temprano y cuando los peones tienen quieta a su enorme madre, es un espectáculo verlos pelear por conseguir su leche.
El problema es que la madre parió diecisiete crías y solo tiene dieciséis ubres, entonces a pesar de los esfuerzos de los cuidadores el más débil y pequeño siempre se queda sin mamar, empujado por sus hermanos más fuertes y cada día que pasa está más desnutrido
¡ y se le ve tan indefenso al pobrecito !

Mama Chancha y Chanchitos

Cuando papá Víctor se enteró de lo que pasaba, lo separó de su madre y se lo entregó a mi prima Gloria, quien con gran alegría lo aceptó inmediatamente y le puso el nombre de “Chinito".

Chancho Chinito ...

Hay que verla fungir de mamá, se dedicó a cuidarlo, bañarlo y darle su mamadera cada dos horas (incluyendo las noches) sin descanso; mi prima es obediente y responsable y siempre tiene ansias de aprender algo nuevo; por ejemplo en la granja, aprendió a cocinar bajo la tutela de mi mamá, y vaya que lo hace muy, realmente muy bien.

Chinito, muy engreído

Sin duda nunca olvidaremos la enorme olla de riquísimo Cau - Cau que Gloria hizo un domingo para sorprender a mi abuelito y a mi queridísima tía Consuel con sus recién adquiridas dotes culinarias.
Trabajó desde muy temprano lavando y cocinando el mondongo; picando las papas, las cebollas, la yerba buena y pelando y moliendo los ajos, luego picó el mondongo y finalmente hizo el aderezo y cuidó que esté en su punto. Todo salió a pedir de boca.

Olla de Cau cau

Ya tenemos la mesa puesta y cuando nos disponemos a llamar a todos a almorzar… HORROR… entró corriendo…corriendo…
el “Chinito", (que sin duda se sintió llamado por el maravilloso olor de la comida).
NO PUDIMOS DETENERLO… corrió y corrió… y fue directamente al hornillo de carbón, (armado con ladrillos, que estaba casi al ras del suelo) y… volteó la olla con el Cau - Cau caliente… SI… LA VOLTEÓ, botó todo sobre las brazas y las cenizas.
Del susto, el pobre cerdito continuó su carrera, alejándose despavorido.
Fue impactante, no podíamos creer lo que acababa de suceder. La desilusión de Gloria fue por supuesto tremendamente mayor que la nuestra, había trabajado tanto y con muchísimo esmero. Y aunque acabamos almorzando opíparamente en el restaurante, no dejamos de extrañar el esperado Cau - Cau de mi prima.
Su pena no pasó fácilmente, pero nunca culpó a su “Chinito “ y siguió cuidándolo con la misma ternura, todo el tiempo que duró nuestro paseo vacacional; si, así es mi prima Gloria.

Chinito, un Chanchito travieso

Podemos considerar que los chanchos son nuestros mejores amigos, ya que nos proporcionan diariamente una gran diversión prestándonos su piscina, que es grande y honda y tiene una rampa de ingreso con pequeñas hendiduras, para que los chanchos entren resbalándose pero sin caerse y al otro lado está la rampa de salida con líneas horizontales hundidas para facilitarles la subida después del baño.
Muy temprano, la primera labor de los peones es limpiar escrupulosamente la piscina con escobillas y detergente, luego la enjuagan varias veces, para que podamos entrar a refrescarnos y a jugar sin ningún peligro de infección. Cómo gozamos y nos divertimos saltando y chapoteando hasta que mi mamá nos llama a almorzar y entonces, por fin cuando nosotros salimos, los chanchos pueden tomar su baño.

Al fondo "El palomar"

Y no he dicho nada de las palomas, ellas son tantas y están tan lejos de nuestro alcance.
Fuimos encantados testigos de la construcción del Palomar, quedó hermoso, parece una larga y espigada pirámide con cien nidos, es una maravillosa obra que realizó mi nunca bien ponderado tío abuelo Enrique, hermano de papá Víctor. Si nunca nos acercamos a las palomas, es solamente porque están en un lugar inaccesible, sobre una inmensa y gruesa columna, lamentablemente muy alta y difícil, aún para nuestra temeridad.
Y no puedo olvidarme del burro, tan manso y tan fuerte, era muy útil para traer y llevar carga.
Yo veía que mi tío Mario y mi hermano César lo montaban constantemente, así pasaba uno y otro día y yo no me atrevía a intentarlo, hasta que un día azuzada por todos, me armé de valor y acepté hacerlo; sujetaron al pobre asno y valiéndome de una banca pude subir, pero apenas lo hice me di cuenta que estaba tan, tan alto y tan asustada; el burro se movió un poco, dio unos pasos y sentí claramente los huesos de sus ancas que subían y bajaban, ¡ fue una sensación horrible !.
Mis gritos deben haberse escuchado hasta en la Plaza de Armas de Puente Piedra, tuvieron que ayudarme a bajar para salvar el sistema nervioso de la familia y desde entonces, todos me tomaron el pelo cada vez que casualmente se me acercaba el burro.

Bita, César , Gloria y un conejo...

¡ Qué vacaciones ! Llenas de experiencias enriquecedoras, tan bellas que ahora las cuento para que las conozcan los amigos y familiares que no tuvieron la suerte de vivirlas con nosotros; así todos, aún los que entonces todavía no habían nacido, podrán conocer los acontecimientos que marcaron nuestra infancia y nos ayudaron a ser lo que ahora somos.
Gracias a Papá Víctor, a mi Mamá, a mis tías Consuel y Raquel, a mis tíos Salvador, Hugo, Mario y Enrique, a mi prima Gloria, a Don Ciro Novoa, a Don Cosme, a mis hermanos y a los trabajadores de la granja; gracias a todos ellos que con su paciencia y su cariño nos hicieron sentir entonces, y hoy, que somos los seres más afortunados de la tierra.

Helwa Calvo Soriano

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Edita Dr. Guillermo Calvo Soriano

sábado, 7 de abril de 2012

Mi tío Salvador, sus abejas y mi tío Mario - Helwa Calvo Soriano


La Granja de Puente Piedra de Don Víctor Fuentes Soriano

Don Víctor Fuentes Soriano

La granja es nuestro paraíso particular, cómo gozamos recorriéndola a ras del piso y también sobre el muro que la rodea, nos sentimos tan osados, tan seguros allí arriba, sin pensar en el riesgo de una caída, sin duda nos sentimos tan semidioses como todos los niños.Solo hay un lugar que tememos y al que no nos acercamos nunca; está entrando a la mano izquierda, es el lugar escogido por mi tío para sus panales de abejas.

Una buena protección contra las Abejas...

Mi tío Salvador, hermano de mi madre, chochera y orgullo familiar, marino destacado y médico respetadísimo es quema sangre, chistoso y mandón, adora a Papá Víctor, virtud más que suficiente para quererlo mucho, además es mi padrino y siempre está listo para atender las llamadas de sus hermanas por algún problema de salud de ellas o de los sobrinos, el día y la hora nunca es un impedimento para escucharlas. Está siempre con ánimo bromista, es cariñoso y atento con su esposa y sus hijos. Y es genial verlo bailando tango, vals ó marinera, siempre con el mismo pasito y el mismo vaivén, que solo puede seguir mi tía Imelda, ya adiestrada por los muchos años que lo acompaña en el amor y en el baile.

A mi tío Salvador, le encanta cuidar sus panales de abejas, y nosotros felices porque sabemos que luego ellas nos darán su exquisita miel, que alegrará nuestros desayunos y es un maravilloso postre si es mezclada con harina de cebada traída desde Cajamarca. Es un trabajo constante reponer los panales, escurrirlos y embotellar la miel; para hacerlo él tiene un hermoso traje blanco, con guantes y máscara (Que le da una apariencia de astronauta) ; siempre me llama para que lo ayude - pero sin darme ninguna protección - yo, aterrada, obedezco pero refunfuñando; en varias oportunidades me picaron y como me molesté con mi tío.

Los Panales de Abejas...

Hubo de pasar mucha agua bajo el río, para que supiera la verdadera razón por la que solo me escogía a mí como su apoyo, a pesar de mis protestas: cuando tenía casi siete años, él me diagnosticó un proceso de fiebre reumática y en ese momento estaba en boga la idea que la picadura de abejas evitaba cualquier posible secuela, lógicamente él debía aprovechar la oportunidad que se le presentaba a pesar de mi enojo; esta razón es creo yo, más que suficiente.

Además, no podemos olvidar que mi tío Salvador presenció la horrible escena del burro, cuando queriendo montarlo di de gritos, llena de terror: convencido que me haría mucho bien vencer mis temores me obligó a enfrentarlos; él quería que

su ahijada sea una chica fuerte y valiente y creo que sin duda sus abejas me ayudaron a serlo.


Tío Salvador arriba, tío Mario, Bita, Gloria y César en el río de Chosica.

Hablando de abejas, tengo que contar lo que pasó una noche en la Granja; habíamos pasado un día feliz, el verde de la Trini había estado especialmente rico, retozamos como siempre en la piscina de los cerdos, observamos embelesados los suaves movimientos de los patos en su lagunita, comimos muchas uvas, fuimos correteados por los gansos, peinamos a los conejos, paseamos- sintiéndonos unos afamados equilibristas- por el muro de la granja, gozando de la vista del pueblo y de la sorprendida admiración de los niños vecinos, la comida de mi mamá estuvo insuperable y ya estábamos hace rato de sobremesa, charlando y riéndonos como de costumbre, cuando de la oscuridad … salió, como una aparición … mi tío Mario, el menor de los hermanos hombres, él tiene cara seria pero es muy gracioso y ocurrente, ya les contaré algunas aventuras que nacieron de las ideas de mi tío. Bueno, a lo que iba: de la negrura salió mi tío y dirigiéndose a mi mamá balbuceó algo ininteligible, ya cuando estuvo en la zona iluminada por la luz brillante de la linterna de camiseta, pudimos ver su asustada expresión y su lengua…era un horror, parecía irreal, estaba tan hinchada que no le cabía en la boca.

Abeja en Panal ...

Siempre hemos sabido que mi tío Salvador, todos los sábados pone los panales en sus bandejas, acomodados verticalmente para que durante la noche chorreen la miel que él recogerá a la mañana siguiente. Hasta ese momento, a nadie se le había ocurrido ir a robarla ( a pesar que sabíamos que las abejas estarían durmiendo) mas sucedió que mi tío Mario antes de ir a dormir quiso hacer una golosa incursión en la zona, y en la total penumbra creyendo encontrar un pedazo de cera llena del riquísimo manjar de las abejas saboreó, succionó y mordió con fruición a una pobre abeja, que aterrada y adolorida, no pudo hacer otra cosa que clavarle su cruel aguijón, originándole

una gran inflamación, que por dos días no le permitió hablar con claridad, ni cerrar bien la boca; siendo por supuesto, víctima de burlas y risas sin fin.


Ah, esos recuerdos infantiles tan dulces como la dulce miel de las abejas de mi tío Salvador.


Helwa Calvo Soriano


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Edita Guillermo Calvo Soriano

viernes, 6 de abril de 2012

La Granja de Puente Piedra : Guillermo y el tío Enrique - Helwa Calvo Soriano


La Granja de Puente Piedra de don Víctor Fuentes Soriano

Don Víctor Fuentes Soriano, tío Salvador con Imeldita en la Plaza de Armas de Lima

Apenas se rompía la oscuridad de la noche, con los primeros rayos del sol, se podía escuchar la voz de Guillermo: " Tita, ¿ vamoi tete ?" (Chita ¿ vamos por la leche?). Mi tía Raquel - Chita de cariño - todos los días nos llevaba a la granja de don Cosme , al lado de la nuestra , a comprar leche. Era el mayor incentivo para levantarnos tempranisímo, ya que el dueño nos obsequiaba a cada uno de nosotros un jarro lleno de deliciosa, tibia y espumosa leche, recién ordeñada.

De la Vaca a la boca ...

De regreso,íbamos directamente a la casa de la Trini, al fondo, después de los gallineros, allí vivía la familia que cuidaba todo el año la marcha de la granja; íbamos apresurados, mejor dicho corríamos, a tomar nuestro primer desayuno, sentados en el suelo devorábamos una riquísima “sopa verde” en típicos mates que la conservaban caliente; haciendo rueda, conversábamos contentos con la Trini y sus hijos, haciendo sobremesa.

Después de muchos años descubrimos el misterio de la evolución de su sopa, primero era solo de huesos, papas y fideos sazonada con el aromático y verde paico; luego la base era una sopa de gallina y tenía también huevos batidos y queso; sucede que papá Víctor secretamente siempre intervenía para conseguir que nuestras vacaciones sean inolvidables y vaya que lo consiguió.


Don Víctor Fuentes Soriano, Guillermo y Bita, al costado Nania, encima Mario, a la derecha de Chita . César casi invisible hace viscera con su mano izquierda.

El Palomar de fondo, todos comiendo la Pachamanca...


Los sábados, papá Víctor venía acompañado de la tía Consuel, su hija y mejor colaboradora y nuestra aliada incondicional; entonces también con ella, los domingos temprano íbamos a la Laguna de Choqué, hermosa poza natural de piedras y aguas cristalinas, rodeada de verdor; que estaba a pié, a pocos minutos de la granja; chapoteábamos y reíamos sin fin hasta el medio día que iniciábamos el retorno, cansados pero felices.

Cuando fuimos a Choqué por primera vez, descubrimos, casi al borde del camino un gran árbol, era un níspero llenecito de frutos maduros y entendiéndonos solo con los ojos, no hicimos comentario alguno .


Árbol de Nísperos


El día lunes siguiente nos reunimos- después del segundo desayuno, servido por mi mamá: leche caliente con oloroso pan recién horneado untado de mantequilla y miel de abejas-para planear una aventura que resultó histórica; ir a la chacra donde vimos las hermosas níspolas y traernos todas las que pudieran alcanzar en la canasta; debo reconocer que la idea nació de mi imaginativo y nunca bien ponderado tío Mario. Siguiendo sus instrucciones, avisamos a mi tía Raquel de nuestros planes, que dicho sea de paso no le gustaron en absoluto, y ella se quedó con Guillermo y Nanya, considerados muy pequeños para participar.


Nísperos...una tentación


Pronto estábamos al pié del níspero : Mario y César trepados, tiraban los frutos que Gloria y yo recogíamos, realizábamos la tarea conteniendo el aliento y tratando de hacer el menor ruido posible; de pronto… escuchamos sobrecogidos una voz grave y furiosa : ¡FUERA! ¡FUERA! ¡LADRONES! más pronto de lo que yo me demoro en contarlo ya estábamos corriendo, pero sin abandonar el botín, cuando nos ensordece el trueno de un escopetazo; sin parar de correr, a pesar del temblor intenso que recorría nuestros cuerpos, llegamos a la granja casi sin aire.


¡Cómo nos costó callar lo sucedido! Escondimos la canasta y estábamos tratando de recobrar la calma, cuando unos fuertes golpes en la gran puerta nos sobresaltaron.

Mi tío Enrique (Hermano de mi abuelo) estaba cerca y fue a abrir, encontrándose

con un vecino furioso que decía haber seguido a unos chicos que habían robado sus frutas; nosotros, que estábamos “bien escondidos” detrás de una pared de calamina que se iniciaba a unos quince centímetros del suelo, dejando ver una fila de pequeños zapatos; escuchamos sorprendidos las protestas de mi tío: “Aquí, no hay niños, se ha equivocado de casa”, el señor pidió disculpas y se retiró.


Nísperos


Muchos años después supimos que mi tío protestaba ante los reclamos señalando nuestros pies y haciéndole señas de que él pagaría los nísperos; estaba bien adiestrado por mi abuelito y colaboraba para que nuestras vacaciones estén llenas de aventuras. Mi tío Enrique era muy buena persona, alegre y gracioso; blanco, alto y de nariz prominente y enrojecida , ojos claros y cabello cano; todos los días lo veíamos trabajar haciendo lo que sería luego un hermoso palomar de cien nidos, pero no le gustaba que cogieran sus maderas, ni las más pequeñas, lo que por supuesto hacía renegar a Guillermo, que quería usarlas para hacer sus propias construcciones.

Un día, ya cansado de ser rechazado, mirándolo se fue lejos de su alcance y gritó “Tío Enlique, tío Enlique“, Él se volvió a mirarlo y Guillermo haciendo un claro gesto con la mano en la nariz continuó “Tío Enlique, naliz de Locotón" (nariz de rocotón, rocoto grande).


El querido Tío Enrique "Locotón" Soriano...


El sorprendido, hace ademán de seguirlo amenazándolo con el serrucho y luego, al verlo fuera de su vista, se apoya en la pared para no caerse de tanta risa. Creo que estas dos anécdotas memorables, les servirán para conocer a mi tío abuelo Enrique Soriano, hermano y amigo de papá Víctor, que también nos acompañó muchas veces en la granja de Puente Piedra y puso su granito de arena para construir no solo el bello Palomar, si no ese hermoso castillo lleno de recuerdos que hoy evoco.


Helwa Calvo Soriano



El Gato Silvestre copió la narizota ...


Rocotos que quedan chicos...



Edita Guillermo Calvo Soriano


lunes, 2 de abril de 2012

Yuri Gagarin - Homenaje al Primer Hombre en el Espacio

Imágenes. A los 50 años de la Hazaña. Para oír la voz del héroe click en línea subrayada debajo,inscribirse gratuitamente en Scribd, marcar download como pps. Edita Dr Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.

domingo, 5 de febrero de 2012

Las Lagunas de Chilca - Helwa Calvo Soriano

Laguna "La Encantada" de Chilca


Entre las ramas repletas de verdor, se filtran algunos rayos de sol, amanece, las flores multiplican sus colores en el agua, me sumerjo una y otra vez en "La Encantada", hermosa laguna surgida en medio del arenal, como un milagro, rebosante de plantas y pájaros, es el oasis donde vamos todos los días , disfrutamos de su tibieza y de la belleza que la rodea sin sentir el paso del tiempo, cuando escuchamos a Papá Víctor: Negra, (mi mamá) César, Gloria, Bita Maya….-Bita Maya, solo él me llama así- (Helwita María, quería decir yo, cuando apenas aprendía a hablar) me llena de tanta ternura recordarlo; viene a llevarnos a almorzar, es domingo y no faltará a la mesa una ensalada de yuyos con pescado frito, recibido alborozadamente por todos.


Don Víctor Fuentes Soriano


Para comenzar por el principio, contaré que mi abuelito ha alquilado una pequeña casita cerca a las lagunas, imán del viaje, que durará un mes completo, casi no podemos creerlo, estamos emocionadísimos. Hemos estado anteriormente algunos domingos en Chilca, pero ahora serán muchos, muchísimos días, sin duda inolvidables.

No pudimos dormir bien la víspera y sin embargo, tempranísimo ya estábamos conversando en susurro para que no nos escuche mi mamá, y ella se hace la dormida para que nosotros disfrutemos del supuesto engaño. Tomamos el desayuno y bien peinados y mejor compuestos estábamos, cuando llegaron mis tías Consuel, Raquel y Enma; Papá Víctor y Gloria a recogernos. Llegamos, estábamos tan contentos, pero había que ver el brillo de felicidad en los ojos de mi madre; las mejillas sonrosadas por la alegría de mi tía Consuel y la húmeda mirada de mi abuelito, para comprender lo importante de este paseo para este bullangero grupo de niños.


César, Gloria, Graciela


Los días son maravillosamente rutinarios, está oscuro todavía cuando tomamos el desayuno apresuradamente para ir a "La Encantada", donde gozamos de los primeros rayos de sol; al mediodía almorzamos lo que prepara tía Enma( que siempre pone en mi plato alguna yapa), quien no es precisamente una discípula de Gastón Acurio, pero igual dejamos los platos vacíos, aunque reconozco todos extrañamos la sazón de mi mamá; Papá Víctor quería que mi mamá esta vez, no se ocupe de la cocina y disfrute de unas bien merecidas vacaciones.


Laguna "Mellicera"


Después del almuerzo, descansamos lo más brevemente posible y nos encaminamos a "La Mellicera", que no está rodeada de vegetación pero es más grande, lo que nos permite jugar con más libertad. Luego del lonche, alrededor de las cinco vamos a "La Milagrosa", que es inmensa, la más grande de todas, hacemos competencias de natación y de carreras- que son sumamente difíciles por la tierra lodosa del fondo y por la densidad del agua, estamos allí hasta que oscurece, divirtiéndonos muchísimo.

La única variación que nos permitimos en nuestro disfrute diario, es intercambiar el orden de las lagunas grandes, porque "La Encantada" tiene asegurado su turno, siempre inaugura nuestro día ya que es más bella cuando despunta el sol.


Iglesia de Chilca


El domingo lo esperamos con mucha ansiedad, porque llega con nuestros queridísimos: tía Consuel y Papá Víctor, ellos siempre nos sorprenden con alguna novedad: por ejemplo una caminata por los alrededores del pueblo, mientras nos cuentan de los continuos avistamientos de ovnis y mi abuelito aprovecha para pedirnos que opinemos al respecto, y así, el regreso se hace más corto, terminando con unos dulces helados.


Punta "Yaya"


Otro domingo hacemos un paseo a la playa “Punta Yaya” que es la más cercana, debemos remontar una alta loma para llegar, lo que implica una diversión agregada. La playa es amplia y el mar calmo, muy apropiado para entrar hasta pasar el rompiente; Gloria, César y yo retozamos a gusto con mi mamá, tía Consuel y Papá Víctor que son excelentes nadadores, después salimos ayudados con la fuerza de las olas a jugar en la orilla con tía Raquel, Nania y Guillermo que no se cansan de hacer construcciones de arena húmeda.


Aplicación del barro


A mi abuelito Víctor le gusta mucho ir a la "Laguna Grande", cruzar, y en la otra orilla se embadurna todo el cuerpo con el negro y brillante lodo del fondo, se recuesta al sol hasta secarse por completo y finalmente se sumerge y nada suavemente hacia nosotros, saliendo completamente limpio.


Bita, Graciela y Guillermo


Muchas veces, en estos años he vuelto a Chilca, a sus lagunas, el pueblo ha crecido y se ha modernizado, está bonito; pero el pequeño pueblito de mis recuerdos es más acogedor, más íntimo; la casita ya no existe, en su lugar hay una nueva, más moderna; pero no importa, a la pequeñita, a la antigua no la podrán tumbar de mi memoria porque está allí, llena de mis bellos recuerdos ...


Helwa Calvo Soriano


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El largo recorrido hacia la playa atravesando un cerro se hacía corto caminando al lado de mi Papá, Don Víctor Fuentes Soriano, padre y abuelo a la vez ... un doble regalo de la vida... El descenso era muy rápido entre gritos de gran júbilo por llegar al mar desierto , solo para nosotros ...

Recuerdo el olor fétido del barro de las lagunas de Chilca aplicado en la cara, pero es para mi mas ingrato el olor y el sabor de unos amargos frejoles Castilla sazonados con un rancio aceite de lámpara, como menú de almuerzo y comida, de lunes a sábado, todo el mes...realmente la tía Enma nos hacía sufrir con su sazón...Los domingos eran otra cosa ante la presencia de Don Víctor,quien nos alegraba el corazón y también el estómago con su entrañable presencia...


Dr Guillermo Calvo Soriano

lunes, 23 de enero de 2012

El Año Nuevo Chino del Dragón de Agua - 2012

En el calendario chino, 2012 es el Año del Dragón de Agua comienza el 23 de enero de 2012 y finalizará el 9 de febrero de 2013 , un periodo que, según los adivinos orientales, trae nuevas experiencias y oportunidades, cambios y desastres naturales que nos exigirán sabiduría y capacidad de adaptación.Para ver en Pantalla Completa hacer click en Fullscreen. Para bajar como pdf hacer click en Download. Para oír la música inscribirse gratuitamente en Scribd , marcar download como pps.
Edita Dr Guillermo Calvo Soriano de Lima - Perú.